martes, 17 de agosto de 2010
Tecnología para niños
Paso a hacer explícitas mis reflexiones sobre la tecnología para niños.El primero juego de PC que jugué en mi vida fue el Prince of Persia a los 6 años. A medida que pasaban los años iba aprendiendo más sobre juegos y transformándome una experta en el tema, al punto de unirme a clanes de cibers entre los 12 y 13 años; largas horas durante las cuales solo me acompañaba una bolsa de chicles (que en el futuro serían reemplazados por puchos).
Hoy por hoy, tengo mucha facilidad para aprender cualquier sistema de gestión, cualquier herramienta de diseño (desde gráfico hasta moduladores 3D) y si, la Internet como medio informativo me ha abierto las puertas a todos los conocimientos que quise conquistar.
Sin embargo, me hubiera gustado también aprender a disfrutar la literatura desde más temprana edad y no recién terminado el secundario.
Me hubiera gustado practicar acrobacia, danza o música desde chica para hoy tocar un piano con los ojos cerrados como cuando escribo el teclado de una PC.
Me hubiera gustado ver más atardeceres y que mi postura diaria no haya sido en forma de silla durante tantas y tantas horas. Me hubiera gustado que no me guste. Me hubiera gustado que no me lo enseñen. Directamente, no saberlo. Reemplazar ese tiempo cibernético y binario por amplias enciclopedias y viajes. Eso me hubiera nutrido. Con eso me nutro hoy. Con eso, trato de ponerme al día con la vida. La vida que no nace con un chip.
Con eso, maldigo la lumbalgia que tuve todo el fin de semana por un final de Diseño Multimedial en la facultad (ya que el diseño me tomo 16 horas frente a la computadora).
Así más tarde me entero que un amigo programador de videojuegos tiene 2 hernias de disco en la espalda, y lo único que sabe hacer es programar videojuegos.
Sumergiéndonos en los descubrimientos de la ciencia, está comprobado que la exposición frente a ciertos aparatos tecnológicos como TV’s disminuye nuestro nivel intelectual. Pfff!! Pero que estoy diciendo?? Hace falta decir que cada vez que miramos TV más nos convencemos que la tv es la realidad y nosotros somos la ilusión? Que su crítica política, económica, social, cultural está completamente regulada por un sistema demagógico y difusor de una asemia crónica? Cada vez esta realidad nos exige más que leamos entre líneas, nuestros ojos analizan más que una cámara de seguridad y el consumo masivo se vuelve tan importante como sonreir. Y así dudamos de nosotros mismos! “soy naturalmente libre o debería prestar atención a los 1.500 robos, 300 asesinatos, 60 violaciones diarias?” “¿por dónde me decís andan los motochorros? ¿por corrientes y esmeralda? Ay, entonces no paso por ahí!”.
La ignorancia prevalecerá, siempre que la superstición prevalezca.
Sin irnos de tema, los celulares fueron publicitados hace pocos años “generando” en nosotros, ciudadanos de la era consumista, receptores ultra-pasivos de esta cultura con fecha de vencimiento, la necesidad de tenerlo a nuestro lado de diferentes maneras, colores, tamaños, con MP3, sin MP3, con/sin WIFI, el cual suena más veces que el nº de veces que comemos en el día, suenas más veces que las veces que vas al baño y suena de despertador cuando todavía no abriste los ojos. Ahora, está pequeña rata invasiva despegó hace muy poco tiempo, no más de 10 años y lo peor no es que fue impuesto, NOSOTROS LO ELEGIMOS!. Yo estaba en el colegio todavia. Y esa época si que la extraño y veo a los pibes de 12 años con celulares y me da lastima, porque deberían estar aprendiendo a comunicarse personalmente, a interactuar en la vida, salir a correr sin ninguna chatarra electrónica que lo convenza que es más importante que su pulmón. Los compadezco, porque me imagino historias mínimas de timidez, me imagino millones de malentendidos en mensajitos. Nada, cardúmenes de polisemias.
En fin, la escala de valores está atrofiada, gente…
o la escala de valores comerciales nos inundó de discursos retóricos.
CONSEJO: No se ahoguen. Simplemente, saquen la cabeza afuera.